Nadar en agua natural no se siente como nadar en una piscina. El fondo es de arena, el agua está fresca porque viene del río y alrededor no hay azulejos: hay palmeras, monte y una pared de roca de cien metros. Son tres lagunas conectadas entre el bosque de la Finca El Montijo, y cada una tiene su propia profundidad y su propia sombra.